
Una leal colaboración por D. Francisco Pérez de los Cobos Gironés
Desde hace 40 años vienen trabajando juntas la Soberana Orden de Malta y Gran Asociación de Beneficencia porque ambas forman un frente común para ayudar al prójimo necesitado.
La Orden de Malta, que ha sobrepasado los 900 años de existencia, ha sabido adecuarse a los tiempos — este es el secreto de su vigencia — y extender su actividad asistencial más allá de las fronteras continentales, para llegar con ello allí donde su presencia es requerida. Hoy día desarrolla proyectos sociales en unos 120 países alrededor del mundo, con un contingente humano de 25.000 médicos y enfermeras y 80.000 voluntarios, a los que hay que sumar los 13.500 Caballeros y Damas que forman parte de la Orden.
Gran Asociación de Beneficencia, que supera el siglo y medio, ha sabido igualmente responder de forma eficaz a lo que en cada etapa la sociedad valenciana ha ido demandando. Y así surgieron antaño las Lactancias, que garantizaban el alimento diario a los recién nacidos cuando sus desnutridas madres no podían sostenerlos; en los crudos momentos de las epidemias del cólera respondió también dando de comer diariamente a cuantos lo solicitaron; y preocupada por la educación de aquellos niños que tenían la calle como escenario habitual de su existencia, creo unas escuelas para proporcionarles educación, un local que ampliaría más tarde construyendo el actual edificio del Colegio.
Sin duda hay bastantes puntos de coincidencia entre ambas organizaciones, algo que con el tiempo tenía que provocar un punto de encuentro y con ello una mutua colaboración. Y eso ocurrió hace ahora, más o menos, 40 años cuando Gran Asociación otorgaba una subvención a la Delegación en Valencia de la Orden de Malta para que esta incluyese en el turno anual de vacaciones de verano para personas mayores sin recursos económicos, a aquellos que Gran Asociación atendía de forma permanente.
Cuando, promovido por la Delegación de la Orden de Malta, se crea el Servicio Coordinado de Atención al Anciano, Gran Asociación se integra en él porque ello suponía disponer de otros servicios complementarios, de los que carecía la Institución, porque ello redundaba en beneficio de sus asistidos.
Y fue crucial también esa mutua colaboración en dos proyectos concretos: la creación de un Economato, que dignificó la ayuda en alimentos, y la puesta en marcha de un amplio Ropero, ambos subvencionados por Gran Asociación y gestionados por el Voluntariado del Subpriorato Español de la Orden de Malta.
A pesar del tiempo transcurrido el trabajo en común perdura todavía con una intacta fluidez. Gran Asociación colabora hoy día en el sostenimiento de la Despensa Solidaria que la Delegación de la Orden de Malta tiene en sus instalaciones, en las que atiende todo el año a familias sin recursos, muchas de ellas provenientes de la Institución, a las que también abastece de toda la ropa que precisan. Y el alumnado del Colegio aporta en Navidad su “granito de arena” con una parte sustancial de lo que recogen en esas fechas.
Con todo ello las dos organizaciones cumplen con su principal objetivo –la Caridad — y siempre dentro del espíritu cristiano que guía su labor, bajo el amparo de San Juan Bautista y la Virgen de Filermo , patronos de la Orden de Malta, y de Nuestra Señora de los Desamparados que lo es Gran Asociación de Beneficencia.
D. Francisco Pérez de los Cobos Gironés